Nos siguen

viernes, 8 de mayo de 2026

VIGILIA DE MAYO

La vigilia será en el Oratorio de las Penas el martes 12 de mayo comenzando a las 20,30 h con la Santa Misa      

Para preparación del tema de la vigilia de mayo el boletín Velad y Orad nos propone un tema de reflexión titulado "Intimidad adorable" el cual transcribimos a esta publicación para que tengan no solo en el impreso sino a través de este medio que os facilitará el acceso en cualquier lugar o momento del día que dispongais de un hueco para leer y meditar personalmente.

 INTIMIDAD ADORABLE

       En todas la Vigilias de la Adoración Nocturna tenemos la posibilidad de comulgar. ¡Ojalá lo hagamos como se merece este gran acto de amor! Con fe en el misterio que recibimos, en estado de gracia y habiendo guardado el ayuno eucarístico… Tres mínimos para acercarnos a él, pero máximos no hay ninguno. Ojalá que nuestra fe sea muy viva, nuestra caridad ardiente y nuestra preparación corporal grande.

        Comulgar es uno de esos momentos más hermosos que puede el cristiano vivir sobre la tierra. Como un adelanto del Cielo. Que las facilidades que la Iglesia Madre nos da en este tiempo para poder hacerlo con frecuencia no permitan que se nos convierta en un gesto rutinario.

        Ojalá comulguemos siempre como el día de nuestra primera comunión, con el mismo fervor e inocencia. Luis de Trelles escribió a su hija una serie de cartas para prepararla para hacer su primera comunión. Son un tesoro catequístico que nos pueden ayudar nuestra vigilia mensual para preparar el corazón. Aquí algunas frases:

         "Detente en este misterio que vas a recibir por vez primera, considerando quién viene, cómo viene, para qué viene, lo que te pide, y los frutos que de esta merced, infinitamente amorosa, puedes llevar al fondo de tu alma y conservar allí toda tu vida. La comunión es y se compone de dos palabras, que dicen común-unión, esto es, unión recíproca de dos seres, en que el uno toma y recibe algo del otro mutuamente Y para el uno de los seres es Dios, toma a sí al comulgante y éste recibe de Dios, no sólo favores y virtudes, sino al mismo Dios que en cierta manera se compenetra con su criatura, comunicándose el Corazón de Jesús al del hombre o mujer que lo recibe. Y puede entrar, si el cristiano lo desea de veras, en intimidad adorable con el divino y amante Señor".

        No hay poca materia de meditación en estas frases. En cada comunión Dios nos abraza interiormente, es tan fuerte su deseo de unión que no basta con un abrazo de dos cuerpos que se entrelazan. En su caso su cuerpo entra dentro del nuestro para vivificarlos desde dentro, para que su Corazón pueda comunicarse directamente con el nuestro. Es sin duda una intimidad adorable, podemos adorar la Majestad de Dios, pero en la intimidad de un abrazo interior. Además…

        "Esta intimidad no se rompe si el mortal no la desecha ofendiendo al Criador, pues, aunque después de la digestión desaparecen las especies, Jesucristo, en cuanto Dios y hombre, queda de un modo especial unido a su criatura por vínculos de amor inefable. Es la comunión, mi hija querida, como un desposorio del alma con Dios, que quiere que aquella viva de su vida, y que se congratula de hacer vida común con ella, pudiendo decir el que guarda fidelidad a este enlace, que ya no vive sino de Cristo como dice san Pablo: Vivo yo, ya no yo, sino Cristo vive en mí. (Trelles, LS 5, 1874, 165-168)

        Como un desposorio, como un vivir uno para el otro… la comunión eucarística se ordena a la comunión de corazones. Tiene su momento fuerte en el contacto sacramental, pero no cesa a no ser por nuestro pecado, sino que crece en el día a día. "Adoradores en la noche, testigos en el día". Esta es la divisa de Trelles para nosotros.

        Que nuestra comunión de hoy la vivamos así, como un abrazo interior, en adorable intimidad, como un momento de especial contacto con la carne de Cristo, de comunicación de corazón a corazón. Que los diez minutos que transcurren mientras desaparecen las especies eucarísticas sirvan de pauta e inspiración para las otras 24 horas de nuestro día.

   ¿Recuerdas alguna comunión especialmente vivida?   

  ¿Cómo te gusta recibir a Jesús cuando comulgas?   

  ¿Qué es lo primero que le dices?

  


Tendrá lugar la vigilia en el Oratorio de las Penas comenzando a las 20,30 h. con la Santa Misa junto a los hermanos y devotos de la Hermandad que nos acoge, que celebran la misma por Santo Domingo de la Calzada, cotitular de la Hermandad, tras la cual proseguiremos con el manual por la página 385 del Tiempo de Pascua de Resurrección.


Durante la vigilia se leerán la intenciones del Papa para este mes:

Intenciones del Papa para mayo 2026:

Por una alimentación para todos.

Oremos para que cada uno, desde los grandes productores hasta los pequeños consumidores, se comprometa para evitar el desperdicio de alimentos y que todos tengan acceso a una alimentación de calidad.




La vigilia está dedicada en este "mes de María" al aumento de la fe en la Santísima Virgen y también en honor de nuestro hermano adorador y Medalla de Oro de la Cofradía de las Penas, D. Jose Luis Espejo Cerezo, al que asistimos adoradores del turno al sepelio en el cementerio como a la Misa que le dedicó la Cofradía el pasado 7 de mayo, presidiendo el Muy Ilustre Rvdo. D. Federico Cortés Jiménez, Director Espiritual de Adoración Nocturna Española de la Diócesis de Málaga, Don Gregorio Chamorro, presidente de ANE Málaga, y la Hermana Mayor de la Cofradía Dñª Ángela Guerrero León, y miembros de ambas corporaciones religiosas, así como familiares y amistades. (q.d.e.p.).


 


VIGILIA DE ABRIL

 

Exposición del Santísimo y María Santísima de las Penas

Tesoro de Amor

 

         "Jesús quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón" es una de las frases que la Virgen dijo en Fátima a los pastorcitos. Y añadió "A quien la abrace le prometo la salvación". Esos mismos pastorcitos poco antes habían aprendido a adorar la Eucaristía llegando a recibir la comunión de manos de un Ángel.

        Unamos también nosotros estos dos amores: a María y a la Eucaristía, porque están así unidos en el Corazón de Jesús. Que lo que Dios ha unido en la redención no lo separemos nosotros en nuestra devoción.

        En efecto, Jesús tiene sus delicias en estar entre los hijos de los hombres, y es por eso que quiso permanecer en la presencia eucarística, es por eso que el primero que disfruta en una noche de adoración es él, pues venimos a responder a su deseo. Pero entre todos los hijos de los hombres, quien más consuela y conforta su corazón es sin duda María. Por tener ella el amor más puro y entregado.

        En María el mismo Dios dejó un rastro reconocible. En ella las virtudes de Dios se convierten en una multitud de flores de gran belleza y colorido. Si cuando hacemos cosas buenas se cultiva en nuestro corazón esas flores que lo embellecen representando las virtudes, de alguna manera el Corazón de María es el Jardín de Dios. Por ello su corazón se representa coronado de flores. Si queremos dar gusto a Jesús, citémosle en el Corazón de María, si queremos agradarle de veras, no nos olvidemos de que su Madre esté presente.

         Muchas veces rezamos ante Jesús en la custodia: "Sagrado Corazón de Jesús, dame un corazón semejante al tuyo". En el corazón inmaculado de María podemos ver la maravilla que Él sería capaz de hacer si no pusiéramos obstáculos de nuestra parte. También él nos quiere a nosotros "inmaculados e irreprochables ante él por el amor". Quizá por ello, nos es tan útil y conveniente cuando queremos ir a Jesús, pasar por María. Quizá por ello es tan frecuente en nuestras vigilias de adoración empezar con el rezo del Rosario y acabar con el cántico de la Salve.

         Luis de Trelles tiene algunas preciosas reflexiones sobre este misterio:

         "El corazón de María es un tesoro de amor a Dios y a los hombres; y por tanto este reclinatorio del Verbo en su vida dentro del claustro materno, es un don para nosotros. Reclinatorio y fuente purísima de la humanidad del Hijo de Dios, el Corazón de su Madre puede decirse de alguna manera que es otra forma tierna de encarnación. Allí dejó el Verbo el depósito de su misericordia y de sus virtudes; y lo dejó para nosotros como medio y órgano de una caridad infinita para bien de los pecadores. Luego que la Virgen Purísima se otorgó por Madre de Dios, se hizo toda nuestra por su afecto maternal; y toda de Dios por su desposorio y consagración a la Trinidad: doble punto de vista de sus virtudes y de sus méritos que da lugar a un doble orden de consideraciones de inefable dulzura."

         ¡Qué expresiones tan hermosas! Tesoro de amor, reclinatorio del Verbo, fuente purísima de su humanidad, depósito de misericordia y virtudes… incluso ¡otra forma tierna de encarnación! Qué audacia amorosa la de Trelles contemplando a María, en cuyo cuerpo y corazón ve el mejor reflejo de sus dos grandes amores: el Cuerpo -Eucarístico- y el Corazón de Jesús.

         Las virtudes de la Madre provienen del Hijo, pero lo más hermosos es que también es Madre Nuestra sus virtudes también nos pertenecen, y María quiere compartirlas con nosotros.

         Como decía san Juan de la Cruz en su oración del alma enamorada… quien ama a Dios sabe que María es suya: "Míos son los cielos y mía es la tierra; mías son las gentes, los justos son míos y míos los pecadores; los ángeles son míos, y la Madre de Dios y todas las cosas son mías; y el mismo Dios es mío y para mí, porque Cristo es mío y todo para mí"

         Igualmente, enamorado Trelles sigue diciendo:

        "[El seno de María] es un sagrario animado que ha podido tomar y ha tomado par sí, la virtud del Verbo que dejó en su corazón y en su cuerpo santísimo, como dice la Biblia, el olor de sus ungüentos y el aroma de sus virtudes. Grabóse aquí más honda la bondad. Profundizóse más en el alma de la Señora, si cabe, la humildad. Brilló más la pureza. Realzóse la santidad. Afirmóse la fe. Aumentóse la esperanza. Encendióse la caridad. Y resplandecieron con más brillo las virtudes todas, al contacto interno del alma de María con el alma de Jesús, del cuerpo de la Madre con el cuerpo sacratísimo del Hijo."

                (Trelles LS, 5, 1874 pp.206-210)

 ¿Has estado en Fátima? ¿Recuerdas alguna gracia en tu vida vinculada a esta devoción?

¿Qué virtud es la que más te atrae del corazón de María? ¿y de la Eucaristía?


Este fue el tema de reflexión del mes de abril, la vigilia se dedicó por la lluvia precisamente ante la sequía que nos acuciaba y gracias a Dios hubo y sigue regalándonos el tesoro del agua, para nuestros campos y nuestros embalses.





El último día de abril, nuestro hermano adorador Don Jose Luís Espejo Cerezo falleció tras una grave enfermedad padecida desde meses precedentes, aunque según me refirió una de sus hijas se fue sin sufrir los estragos de su padecimiento, nuestro más sentido pésame a sus familiares y amistades, seguro que disfruta junto al Señor de la Gloria eterna, de una vida plena en presencia del Padre. 


Siempre será un ejemplo de persona, de cofrade y de cristiano para todos los que lo hemos conocido. Y en cada vigilia de adoración y Eucaristía estará junto a nosotros desde ese lugar que todos ansiamos.


domingo, 22 de marzo de 2026

VIGILIA ORDINARIA DE MARZO 2026

  En la Parroquía de la Santísima Trinidad el miércoles 25 de marzo a las 19,30 h. nos encontraremos para la celebración de la Sagrada Eucaristía los miembros del turno Virgen de las Penas y los del turno de la Santísima Trinidad, a continuación de la Santa Misa tendrá lugar la vigilia del mes, para ello recordar llevar el manual y emblema.
 
   Las intenciones de nuestro turno serán para una fructífera y magnífica Estación Penitencial de la Hermandad de las Penas. 


   El manual lo abriremos para el rezo de las horas, evidentemente en este tiempo, por el Tiempo de Cuaresma, pág. 353. 


María Santísima de las Penas
HIMNO DE CUARESMA

                                            Te damos gracias, Señor,
                                            porque has depuesto la ira
                                            y has detenido ante el pueblo 
                                            la mano que lo castiga. 

                                            Tu eres el Dios que nos salva, 
                                             la luz que nos ilumina, 
                                             la mano que nos sostiene
                                             y el techo que nos cobija. 

                                             Y sacaremos con gozo
                                             del manantial de la Vida
                                             las aguas que dan al hombre
                                             la fuerza que resucita. 

                                             Entonces proclamaremos:
                                             "¡Cantadle con alegría! 
                                            ¡El nombre de Dios es grande; 
                                            su caridad, infinita! 
                                            ¡Que alabe al Señor la tierra! 
                                            Contadle sus maravillas.
                                            ¡Qué grande, en medio del pueblo,
                                             el Dios que nos justifica!" Amén.

sábado, 7 de marzo de 2026

ALGUNAS PREGUNTAS SOBRE LA ADORACIÓN NOCTURNA (I) por Fabio Antonio Fernández Torres.

 ¿Para qué sentimos la necesidad de adorar al Santísimo?

Para creer:

  En base a la creencia en Dios como nuestro creador. Él nos ha dado la vida con un cuerpo y un alma semejante a la suya, de forma, que gracias a ese misterio que encierra la vida, le agradecemos, mediante la alegría en la adoración, a nuestro creador de la existencia que tenemos y disfrutamos.

Para gozar:

                                        

Jesús Sacramentado, Dios mismo está vivo en el Sagrario
San Manuel González un enamorado del Sagrario, donde se 
encuentra Jesús Sacramentado, Dios mismo presente en Cuerpo, 
Sangre y Alma. San Manuel siempre exhortaba a los fieles a visitar
los sagrarios "abandonados" para contemplar  a Jesús Vivo.

  Es gozo, para el alma y para el cuerpo, esa acción interior hacia el Todopoderoso, el Padre, a este nos acercamos con delicadeza, con humildad, con esa palpitación que uno siente al estar ante Él para contemplarlo y meditar, para orar, para adorarle, presente en su Sagrada Forma, expuesto a los fieles en Cuerpo y Alma en el Altar o en el interior del Sagrario, y nosotros tan indefensos y pecadores estamos ante y junto a la grandeza y misericordia de Nuestro Dios. Amar a Dios sobre todas las cosas.

Para pedir y agradecer:

  Cuántas peticiones recibe de todos nosotros, unas espirituales otras materiales, ya sean de carácter personal como para los demás, para situaciones dispares, para infinidad de asuntos. 

  Confiando en la infinita bondad y misericordia del Padre que nada le niega a sus hijos en este mundo dentro del camino que nos trazó para edificar el reino del amor entre todos. 

  Claro que existen los milagros, hechos que no se pueden probar desde la razón o la ciencia y se ha contrastado que se ha producido "la cura", inalcanzable humanamente pero que no escapa al Poder del Señor. 

  No hay que tener recelo de pedir, El lo quiere así, aunque nos conozca desde la primera a la última célula de nuestro cuerpo; de igual forma es muy loable dar las gracias, a veces no por una petición concedida sino por el mero hecho de existir.

 " Dios es espíritu y la misma verdad; y por lo mismo los que le adoran, en espíritu y verdad deben adorarle." Jn 4,24

Próximamente. ¿Por qué la adoración nocturna?


Fabio Antonio Fernández Torres

Jefe del turno Virgen de las Penas. Málaga.

  

miércoles, 4 de marzo de 2026

REFLEXIÓN PARA MARZO

 


Temas de reflexión

Marzo

HORNO ENCENDIDO

 

       Todos hemos vivido la sensación de sentir cómo un horno con su calor va convirtiendo una masa de harina y otros ingredientes en un delicioso bizcocho o en unos bollitos que huelen de maravilla… El horno es esencial para convertir lo que no sería más que una masa informe en una repostería apetitosa… El calor hace cosas maravillosas cuando se aplica bien.

        La analogía culinaria puede servirnos. Muchas veces se ha llamado al Corazón de Jesús “horno encendido de caridad”. Y es que hay mucha relación entre el amor y el calor. También el amor, bien aplicado es capaz de sacar de las personas las cosas más hermosas, de convertir su masa en verdaderas maravillas. Lo que está crudo y frío, se hace cuando se sabe amado, sabroso y entregado.

        Cuando nosotros nos dejamos hornear por Jesús poniéndonos a su vera en la Eucaristía, sin que nos demos cuenta, Jesús va infundiendo sobre nosotros el calor de su caridad, de tal manera que nos prepara para entregarnos a los demás con gusto.

        Él mismo, de alguna manera está ardiendo en el fuego del Espíritu Santo, por eso dice que “he venido a prender fuego a la tierra” y que “ojalá estuviera ya ardiendo”. El fuego puede arrasar y abrasar todo lo malo, y así hace Jesús, pero también puede hacer aparecer, como en el caso de la cocina, virtudes insospechadas en la masa y en los ingredientes.

        Nuestra masa son nuestros deseos de santidad, nuestras pobres mortificaciones, nuestros sentimientos de amor tan chicos, nuestras buenas intenciones y nuestros propósitos mil veces repetidos. En realidad, con todo esto uno piensa que es difícil hacer un buen alimento, alcanzar la santidad. Pero si lo juntamos todo y lo ponemos en el Corazón Eucarístico de Jesús, al calor del Espíritu Santo... Dios que es el mejor cocinero, puede con su amor, convertir nuestra pobre masa en alguna delicia, como ha hecho con tantos santos.

        Además, en el bendito Corazón de Jesús, se “hornea” cada día el pan más maravilloso del mundo, la Eucaristía. Pan recién salido del horno del Amor. Pan para alimentar a los pobres del mundo de las almas -a nosotros-. Este pan no es prefabricado e insulso, es un pan que sacia, un pan de ángeles. ¿Sabías que Belén significa literalmente Casa-del-pan?

        Hagamos hoy como Luis de Trelles, juntemos nuestros ingredientes, nuestras poquitas cosas, y presentémoselos a María, la divina panadera, para que ella nos amase y nos introduzca en el horno encendido del Corazón de Jesús.

        Unamos incluso nuestro grano al trigo de Jesús ofrecido para dar vida, y horneados con él por el amor, convirtámonos en alimento para el mundo.

        Os ofrezco estos mis humildes votos y tibios deseos, reunidos a los que emanan del divino corazón de Jesús en la santa Eucaristía, y os presento los sentimientos y latidos de ese horno incandescente de caridad por mis pecados y por los del mundo; y para sufragio de las benditas almas del purgatorio: esperando que admitáis esta ofrenda, pobre en cuanto mía, y grande por lo que de ella es vuestro, para otorgarme la gracia de no pecar más y luego la dicha de veros eternamente en la gloria, con el Padre Eterno y el Espíritu Santo, por los siglos sin fin. (Trelles, LS 3, 1872)

¿En qué se parece el amor y el calor? ¿Qué relaciones tienen?

¿Cómo se puede aplicar a la Eucaristía?

¿Qué cosas hay en nuestra vida que podemos “hornear” en la Eucaristía?

sábado, 28 de febrero de 2026

JESÚS SE TRANSFIGURA TAMBIÉN ANTE NOSOTROS PARA SOSTENERNOS EN LAS DIFICULTADES. Consuelo Vélez de RELIGIÓN DIGITAL

 


Seis días más tarde llamó Jesús a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan y se los llevó aparte a una montaña elevada. Delante de ellos se transfiguró: su rostro resplandeció como el sol y su ropa se volvió blanca como la luz. De pronto se les aparecieron Moisés y Elías conversando con él. Pedro tomó la palabra y dijo a Jesús: Señor, ¡qué bien se está aquí! Si te parece, armaré tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías. Todavía estaba hablando, cuando una nube luminosa les hizo sombra y de la nube salió una voz que decía: Éste es mi Hijo querido, mi predilecto. Escúchenlo. Al oírlo, los discípulos cayeron boca abajo temblando de mucho miedo. Jesús se acercó, los tocó y les dijo: ¡Levántense, no tengan miedo! Cuando levantaron la vista, sólo vieron a Jesús. Mientras bajaban de la montaña, Jesús les ordenó: No cuenten a nadie lo que han visto hasta que el Hijo del Hombre resucite de entre los muertos (Mateo 17, 1-9)

Este texto de la transfiguración viene después de que Jesús ha hecho el primer anuncio de la pasión a sus discípulos (Mt 16, 21). Pedro lo reprende por decir esas cosas y Jesús lo increpa fuertemente, llamándole “Satanás” ya que no parece entenderle y, más aún, quiere impedir que esa sea la suerte que corra Jesús. En este contexto, el texto de la transfiguración va a adelantar, de alguna manera, que la muerte no tiene la última palabra porque llegará la gloria que alcanzará a Jesús y a los que estén con él. Para esto, Jesús toma consigo a Pedro, Santiago y Juan y suben al monte donde acontecerá la transfiguración.

En el evangelio de Mateo la figura del monte se utiliza varias veces. Aparece en las tentaciones cuando el diablo lo lleva a un monte muy alto (Mt 4, 8-10) y también es en un monte donde Jesús pronuncia su sermón inaugural (Cap 5-7). Será también en el monte donde se despedirá de sus discípulos (Mt 28, 18-20). Para Mateo el monte es el lugar donde Dios se manifiesta, así como lo hizo con Moisés dándole las tablas de la Ley (Ex 31, 18) o con Elías, cuando el profeta está en crisis y sube al monte Horeb buscando a Dios (1Re 19, 1-18). En este pasaje Jesús va con sus discípulos al monte y allí sucede el misterio de la transfiguración donde los apóstoles pueden ver a Jesús resplandeciendo como el sol y con sus ropas blancas; además conversando con Moisés y Elias. Ante esto Pedro toma la palabra y propone hacer tres tiendas. Sin duda, todos queremos quedarnos en los momentos de gloria y huir de las dificultades. Pero la experiencia continua y se oye una voz del cielo que confirma que Jesús es el Hijo amado, el predilecto a quién hay que escuchar. Es entonces cuando los discípulos sienten miedo. Este miedo es más un “temor reverencial” frente a lo divino, es decir, el reconocimiento de esa realidad trascendente que logran percibir. Jesús les dice que no tengan miedo y les advierte que no le cuenten a los demás hasta que haya sucedido la resurrección.

Si tomamos al pie de la letra este pasaje, podríamos pensar que ya los discípulos tienen claro todo lo que va a acontecer con Jesús: su muerte y su futura resurrección. Por lo tanto, no se entendería por qué Pedro lo va a negar más adelante y todos los discípulos huyen en el momento de la muerte. Por esto, es necesario recordar que todos los evangelios están escritos a la luz de la Pascua, es decir, ya han sucedido todos los acontecimientos y es, entonces, cuando las diferentes comunidades comienzan a poner por escrito la experiencia vivida. En ese sentido, lo que tal vez en la vida histórica de los discípulos era una intuición, una cierta certeza y por eso estaban siguiendo a Jesús, en la redacción del evangelio ya aparece como un hecho dado, como un momento en el que, contrario a la persecución que pronto sufrirá Jesús, se va teniendo la convicción de que ese camino es el que Dios quiere porque, en verdad, Jesús, es el Hijo amado de Dios.

En el evangelio de Mateo la figura del monte se utiliza varias veces. Aparece en las tentaciones cuando el diablo lo lleva a un monte muy alto (Mt 4, 8-10) y también es en un monte donde Jesús pronuncia su sermón inaugural (Cap 5-7). Será también en el monte donde se despedirá de sus discípulos (Mt 28, 18-20). Para Mateo el monte es el lugar donde Dios se manifiesta, así como lo hizo con Moisés dándole las tablas de la Ley (Ex 31, 18) o con Elías, cuando el profeta está en crisis y sube al monte Horeb buscando a Dios (1Re 19, 1-18). En este pasaje Jesús va con sus discípulos al monte y allí sucede el misterio de la transfiguración donde los apóstoles pueden ver a Jesús resplandeciendo como el sol y con sus ropas blancas; además conversando con Moisés y Elias. Ante esto Pedro toma la palabra y propone hacer tres tiendas. Sin duda, todos queremos quedarnos en los momentos de gloria y huir de las dificultades. Pero la experiencia continua y se oye una voz del cielo que confirma que Jesús es el Hijo amado, el predilecto a quién hay que escuchar. Es entonces cuando los discípulos sienten miedo. Este miedo es más un “temor reverencial” frente a lo divino, es decir, el reconocimiento de esa realidad trascendente que logran percibir. Jesús les dice que no tengan miedo y les advierte que no le cuenten a los demás hasta que haya sucedido la resurrección.

Si tomamos al pie de la letra este pasaje, podríamos pensar que ya los discípulos tienen claro todo lo que va a acontecer con Jesús: su muerte y su futura resurrección. Por lo tanto, no se entendería por qué Pedro lo va a negar más adelante y todos los discípulos huyen en el momento de la muerte. Por esto, es necesario recordar que todos los evangelios están escritos a la luz de la Pascua, es decir, ya han sucedido todos los acontecimientos y es, entonces, cuando las diferentes comunidades comienzan a poner por escrito la experiencia vivida. En ese sentido, lo que tal vez en la vida histórica de los discípulos era una intuición, una cierta certeza y por eso estaban siguiendo a Jesús, en la redacción del evangelio ya aparece como un hecho dado, como un momento en el que, contrario a la persecución que pronto sufrirá Jesús, se va teniendo la convicción de que ese camino es el que Dios quiere porque, en verdad, Jesús, es el Hijo amado de Dios.

Breve biografía de Hermann Cohen (I)

  Hermann Cohen (1820-1871) nació en una acomodada familia de Hamburgo y fue educado en la religiosidad de un judaísmo ilustrado que despreciaba todo los cristiano: sacerdotes, cruz, sacramentos, etc.. Pero trascendido por la gracia de Dios, su vida dio un giro de conversión al catolicismo que transformó su fida. Fue ordenado sacerdote y dedicó su vida a propagar la adoración al Santísimo Sacramento en todo el mundo.


1. Los años de la infancia y la adolescencia.


  A los cuatro años inició su formación musical, y a los once daba ya conciertos de piano. Un año después, como pupilo predilecto de Franz Liszt (1811-1886), inició en París su carrera como pianista y la desarrolló por toda Europa de forma brillante, llegando a ejercer como profesor de piano y compositor. En su adolescencia, lo mismo se relacionaba con el anarquista Bakunine 81814-1876), que brillaba en los salones de la aristocracia europea. Llegó a ser un triunfador famoso en toda Europa (hablaba varias lenguas: alemán, francés, italiano y español) y ganaba mucho dinero con sus conciertos.



2. Conversión al catolicismo.


  Hermann relató su conversión al sacerdote Alfonso María de Ratisbona (1814-1884): un viernes de mayo de 1847, el príncipe de Moscú le pidió a su amigo Hermann que le remplazara en la dirección de un coro de aficionados en la iglesia de Santa Valeria de París. Hermann vive en la vecindad y accede a ello con gusto. En el acto final de la bendición con el Santísimo, experimenta una "extraña conmoción es grata y siente, como remordimientos de tomar parte en la bendición, en la cual carecía absolutamente de derechos para estar comprendido". Con todo, la conmoción es grata y siente "un alivio desconocido" que le invitaba a asitir a misa cada domingo: Inicia su instrucción en el cristianismo con un viejo devocionario y recibe la ayuda del padre Legrand, de la curia arzobispal de Paría. También del vicario general, Mos. de la Bouillerie, promotor de las obras eucarísticas. Pero pronto, Hermann tiene que partir hacia Ems, en Alemania, donde ha de dar un concierto, y allí experimenta la misericordia de Dios:


  "Apenas hube llegado a dicha ciudad, visité al párroco de la pequeña iglesia católica, para quen el sacerdote Legrand me había dado una carta de recomendación. El segundo día después de mi llegada, era un domingo, el 8 de agosto, y, sin respeto humano, a pesar de la presencia de mis amigos, fui a oir Misa. Allí, poco a poco, los cánticos, las oraciones, la presencia -invisible, y sin embargo sentida por mí- de un poder sobrehumano, empezaron a agitarme, a turbarme, a hacerme temblar. En una palabra, la gracia divina se complacía en derramarse sobre mi con toda su fuerza. En el acto de elevación, a través de mis párpados, sentí de pronto brotar un diluvio de lágrimas que no cesaban de corres a lo largo de mis mejillas... ¡Oh momento por siempre jamás memorable para la salud de mi alma! (...) Invoco con ardor al Dios todopoderoso y misericordiosísimo, a fin de que el dulce recuerdo de tu belleza quede eternamente grabado en mi corazón, con los estigmas imborrables de una fe a toda prueba y de un agradecimiento a la medida del inmenso favor de que se ha dignado colmarme. (...) Al salir de esta iglesia de Ems, era ya cristiano. Sí, tan cristiano como es posible serlo cuando no se ha recibido aún el santo bautismo.

  Vuelto a París, se dedica apasionadamente a la oración y a su instrucción religiosa, pero se vio obligado a seguir dando clases y conciertos, pues tenía que pagar deudas considerables del juego a sus acreedores. Fue bautizado el dia 28 de agosto de 1847 e ingresa seguidamente en las Conferencias de San Vicente de Paúl, si bien, donde mejor se encuentra es en la iglesia en oración ante el Santísimo. El 10 de noviembre, ante el altar de la Virgen, hizo voto de ofrecerse para su ordenación sacerdotal, cosa que llegaría en 1849.


                                         Francisco Javier Cebrián del Pozo

                          ANE: Vocal de Formación del Consejo Nacional.

Entrada destacada

VIGILIA DE MAYO

La vigilia será en el Oratorio de las Penas el martes 12 de mayo comenzando a las 20,30 h con la Santa Misa       Para preparación del tema ...