¿Para qué sentimos la necesidad de adorar al Santísimo?
Para creer:
En base a la creencia en Dios como nuestro creador. Él nos ha dado la vida con un cuerpo y un alma semejante a la suya, de forma, que gracias a ese misterio que encierra la vida, le agradecemos, mediante la alegría en la adoración, a nuestro creador de la existencia que tenemos y disfrutamos.
Para gozar:
Es gozo, para el alma y para el cuerpo, esa acción interior hacia el Todopoderoso, el Padre, a este nos acercamos con delicadeza, con humildad, con esa palpitación que uno siente al estar ante Él para contemplarlo y meditar, para orar, para adorarle, presente en su Sagrada Forma, expuesto a los fieles en Cuerpo y Alma en el Altar o en el interior del Sagrario, y nosotros tan indefensos y pecadores estamos ante y junto a la grandeza y misericordia de Nuestro Dios. Amar a Dios sobre todas las cosas.
Para pedir y agradecer:
Cuántas peticiones recibe de todos nosotros, unas espirituales otras materiales, ya sean de carácter personal como para los demás, para situaciones dispares, para infinidad de asuntos.
Confiando en la infinita bondad y misericordia del Padre que nada le niega a sus hijos en este mundo dentro del camino que nos trazó para edificar el reino del amor entre todos.
Claro que existen los milagros, hechos que no se pueden probar desde la razón o la ciencia y se ha contrastado que se ha producido "la cura", inalcanzable humanamente pero que no escapa al Poder del Señor.
No hay que tener recelo de pedir, El lo quiere así, aunque nos conozca desde la primera a la última célula de nuestro cuerpo; de igual forma es muy loable dar las gracias, a veces no por una petición concedida sino por el mero hecho de existir.
" Dios es espíritu y la misma verdad; y por lo mismo los que le adoran, en espíritu y verdad deben adorarle." Jn 4,24
Próximamente. ¿Por qué la adoración nocturna?
Fabio Antonio Fernández Torres
Jefe del turno Virgen de las Penas. Málaga.




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