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sábado, 28 de febrero de 2026

JESÚS SE TRANSFIGURA TAMBIÉN ANTE NOSOTROS PARA SOSTENERNOS EN LAS DIFICULTADES. Consuelo Vélez de RELIGIÓN DIGITAL

 


Seis días más tarde llamó Jesús a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan y se los llevó aparte a una montaña elevada. Delante de ellos se transfiguró: su rostro resplandeció como el sol y su ropa se volvió blanca como la luz. De pronto se les aparecieron Moisés y Elías conversando con él. Pedro tomó la palabra y dijo a Jesús: Señor, ¡qué bien se está aquí! Si te parece, armaré tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías. Todavía estaba hablando, cuando una nube luminosa les hizo sombra y de la nube salió una voz que decía: Éste es mi Hijo querido, mi predilecto. Escúchenlo. Al oírlo, los discípulos cayeron boca abajo temblando de mucho miedo. Jesús se acercó, los tocó y les dijo: ¡Levántense, no tengan miedo! Cuando levantaron la vista, sólo vieron a Jesús. Mientras bajaban de la montaña, Jesús les ordenó: No cuenten a nadie lo que han visto hasta que el Hijo del Hombre resucite de entre los muertos (Mateo 17, 1-9)

Este texto de la transfiguración viene después de que Jesús ha hecho el primer anuncio de la pasión a sus discípulos (Mt 16, 21). Pedro lo reprende por decir esas cosas y Jesús lo increpa fuertemente, llamándole “Satanás” ya que no parece entenderle y, más aún, quiere impedir que esa sea la suerte que corra Jesús. En este contexto, el texto de la transfiguración va a adelantar, de alguna manera, que la muerte no tiene la última palabra porque llegará la gloria que alcanzará a Jesús y a los que estén con él. Para esto, Jesús toma consigo a Pedro, Santiago y Juan y suben al monte donde acontecerá la transfiguración.

En el evangelio de Mateo la figura del monte se utiliza varias veces. Aparece en las tentaciones cuando el diablo lo lleva a un monte muy alto (Mt 4, 8-10) y también es en un monte donde Jesús pronuncia su sermón inaugural (Cap 5-7). Será también en el monte donde se despedirá de sus discípulos (Mt 28, 18-20). Para Mateo el monte es el lugar donde Dios se manifiesta, así como lo hizo con Moisés dándole las tablas de la Ley (Ex 31, 18) o con Elías, cuando el profeta está en crisis y sube al monte Horeb buscando a Dios (1Re 19, 1-18). En este pasaje Jesús va con sus discípulos al monte y allí sucede el misterio de la transfiguración donde los apóstoles pueden ver a Jesús resplandeciendo como el sol y con sus ropas blancas; además conversando con Moisés y Elias. Ante esto Pedro toma la palabra y propone hacer tres tiendas. Sin duda, todos queremos quedarnos en los momentos de gloria y huir de las dificultades. Pero la experiencia continua y se oye una voz del cielo que confirma que Jesús es el Hijo amado, el predilecto a quién hay que escuchar. Es entonces cuando los discípulos sienten miedo. Este miedo es más un “temor reverencial” frente a lo divino, es decir, el reconocimiento de esa realidad trascendente que logran percibir. Jesús les dice que no tengan miedo y les advierte que no le cuenten a los demás hasta que haya sucedido la resurrección.

Si tomamos al pie de la letra este pasaje, podríamos pensar que ya los discípulos tienen claro todo lo que va a acontecer con Jesús: su muerte y su futura resurrección. Por lo tanto, no se entendería por qué Pedro lo va a negar más adelante y todos los discípulos huyen en el momento de la muerte. Por esto, es necesario recordar que todos los evangelios están escritos a la luz de la Pascua, es decir, ya han sucedido todos los acontecimientos y es, entonces, cuando las diferentes comunidades comienzan a poner por escrito la experiencia vivida. En ese sentido, lo que tal vez en la vida histórica de los discípulos era una intuición, una cierta certeza y por eso estaban siguiendo a Jesús, en la redacción del evangelio ya aparece como un hecho dado, como un momento en el que, contrario a la persecución que pronto sufrirá Jesús, se va teniendo la convicción de que ese camino es el que Dios quiere porque, en verdad, Jesús, es el Hijo amado de Dios.

En el evangelio de Mateo la figura del monte se utiliza varias veces. Aparece en las tentaciones cuando el diablo lo lleva a un monte muy alto (Mt 4, 8-10) y también es en un monte donde Jesús pronuncia su sermón inaugural (Cap 5-7). Será también en el monte donde se despedirá de sus discípulos (Mt 28, 18-20). Para Mateo el monte es el lugar donde Dios se manifiesta, así como lo hizo con Moisés dándole las tablas de la Ley (Ex 31, 18) o con Elías, cuando el profeta está en crisis y sube al monte Horeb buscando a Dios (1Re 19, 1-18). En este pasaje Jesús va con sus discípulos al monte y allí sucede el misterio de la transfiguración donde los apóstoles pueden ver a Jesús resplandeciendo como el sol y con sus ropas blancas; además conversando con Moisés y Elias. Ante esto Pedro toma la palabra y propone hacer tres tiendas. Sin duda, todos queremos quedarnos en los momentos de gloria y huir de las dificultades. Pero la experiencia continua y se oye una voz del cielo que confirma que Jesús es el Hijo amado, el predilecto a quién hay que escuchar. Es entonces cuando los discípulos sienten miedo. Este miedo es más un “temor reverencial” frente a lo divino, es decir, el reconocimiento de esa realidad trascendente que logran percibir. Jesús les dice que no tengan miedo y les advierte que no le cuenten a los demás hasta que haya sucedido la resurrección.

Si tomamos al pie de la letra este pasaje, podríamos pensar que ya los discípulos tienen claro todo lo que va a acontecer con Jesús: su muerte y su futura resurrección. Por lo tanto, no se entendería por qué Pedro lo va a negar más adelante y todos los discípulos huyen en el momento de la muerte. Por esto, es necesario recordar que todos los evangelios están escritos a la luz de la Pascua, es decir, ya han sucedido todos los acontecimientos y es, entonces, cuando las diferentes comunidades comienzan a poner por escrito la experiencia vivida. En ese sentido, lo que tal vez en la vida histórica de los discípulos era una intuición, una cierta certeza y por eso estaban siguiendo a Jesús, en la redacción del evangelio ya aparece como un hecho dado, como un momento en el que, contrario a la persecución que pronto sufrirá Jesús, se va teniendo la convicción de que ese camino es el que Dios quiere porque, en verdad, Jesús, es el Hijo amado de Dios.

Breve biografía de Hermann Cohen (I)

  Hermann Cohen (1820-1871) nació en una acomodada familia de Hamburgo y fue educado en la religiosidad de un judaísmo ilustrado que despreciaba todo los cristiano: sacerdotes, cruz, sacramentos, etc.. Pero trascendido por la gracia de Dios, su vida dio un giro de conversión al catolicismo que transformó su fida. Fue ordenado sacerdote y dedicó su vida a propagar la adoración al Santísimo Sacramento en todo el mundo.


1. Los años de la infancia y la adolescencia.


  A los cuatro años inició su formación musical, y a los once daba ya conciertos de piano. Un año después, como pupilo predilecto de Franz Liszt (1811-1886), inició en París su carrera como pianista y la desarrolló por toda Europa de forma brillante, llegando a ejercer como profesor de piano y compositor. En su adolescencia, lo mismo se relacionaba con el anarquista Bakunine 81814-1876), que brillaba en los salones de la aristocracia europea. Llegó a ser un triunfador famoso en toda Europa (hablaba varias lenguas: alemán, francés, italiano y español) y ganaba mucho dinero con sus conciertos.



2. Conversión al catolicismo.


  Hermann relató su conversión al sacerdote Alfonso María de Ratisbona (1814-1884): un viernes de mayo de 1847, el príncipe de Moscú le pidió a su amigo Hermann que le remplazara en la dirección de un coro de aficionados en la iglesia de Santa Valeria de París. Hermann vive en la vecindad y accede a ello con gusto. En el acto final de la bendición con el Santísimo, experimenta una "extraña conmoción es grata y siente, como remordimientos de tomar parte en la bendición, en la cual carecía absolutamente de derechos para estar comprendido". Con todo, la conmoción es grata y siente "un alivio desconocido" que le invitaba a asitir a misa cada domingo: Inicia su instrucción en el cristianismo con un viejo devocionario y recibe la ayuda del padre Legrand, de la curia arzobispal de Paría. También del vicario general, Mos. de la Bouillerie, promotor de las obras eucarísticas. Pero pronto, Hermann tiene que partir hacia Ems, en Alemania, donde ha de dar un concierto, y allí experimenta la misericordia de Dios:


  "Apenas hube llegado a dicha ciudad, visité al párroco de la pequeña iglesia católica, para quen el sacerdote Legrand me había dado una carta de recomendación. El segundo día después de mi llegada, era un domingo, el 8 de agosto, y, sin respeto humano, a pesar de la presencia de mis amigos, fui a oir Misa. Allí, poco a poco, los cánticos, las oraciones, la presencia -invisible, y sin embargo sentida por mí- de un poder sobrehumano, empezaron a agitarme, a turbarme, a hacerme temblar. En una palabra, la gracia divina se complacía en derramarse sobre mi con toda su fuerza. En el acto de elevación, a través de mis párpados, sentí de pronto brotar un diluvio de lágrimas que no cesaban de corres a lo largo de mis mejillas... ¡Oh momento por siempre jamás memorable para la salud de mi alma! (...) Invoco con ardor al Dios todopoderoso y misericordiosísimo, a fin de que el dulce recuerdo de tu belleza quede eternamente grabado en mi corazón, con los estigmas imborrables de una fe a toda prueba y de un agradecimiento a la medida del inmenso favor de que se ha dignado colmarme. (...) Al salir de esta iglesia de Ems, era ya cristiano. Sí, tan cristiano como es posible serlo cuando no se ha recibido aún el santo bautismo.

  Vuelto a París, se dedica apasionadamente a la oración y a su instrucción religiosa, pero se vio obligado a seguir dando clases y conciertos, pues tenía que pagar deudas considerables del juego a sus acreedores. Fue bautizado el dia 28 de agosto de 1847 e ingresa seguidamente en las Conferencias de San Vicente de Paúl, si bien, donde mejor se encuentra es en la iglesia en oración ante el Santísimo. El 10 de noviembre, ante el altar de la Virgen, hizo voto de ofrecerse para su ordenación sacerdotal, cosa que llegaría en 1849.


                                         Francisco Javier Cebrián del Pozo

                          ANE: Vocal de Formación del Consejo Nacional.

viernes, 27 de febrero de 2026

VIGILIA DE FEBRERO 2026 VIRGEN DE LAS PENAS

     En la noche del 26 de febrero tuvo lugar la Santa Misa en honor al Santísimo Cristo de la Agonía que la Hermandad de las Penas celebra a su Titular en los cultos cuaresmales, tercer día del Quinario que se le dedica, a la misma nos adherimos los adoradores del turno Virgen de las Penas, tras la cual dio comienzo la vigilia ordinaria del mes con la Exposición del Santísimo, la vigilia tuvo como intenciones la de las vocaciones sacerdotales y religiosas, por los enfermos del turno para que se recuperen, y por el reciente fallecimiento de los sacerdotes D. Manuel Ángel y D. José Amalio para que tengan descanso en paz y reciban la gloria de Nuestro Señor allá en el cielo.

    Se desarrolló la vigilia con las lecturas, oraciones y salmos propios del tiempo de cuaresma según nuestro manual, salvo la segunda lectura del turno de vela, pues se leyó desde el ambón del pueblo la lectura del tema de reflexión que incluye el boletín "velad y orad" para este mes de febrero:
En el Corazón de la Trinidad.

Trelles se admiraba de este misterio, de cómo podemos a través de la adoración, unir nuestro corazón al de Cristo y así introducirnos en el corazón mismo de la Trinidad. Y se imaginaba como una especie de cazador de corazones, para meter a todos por ese camino a que descubrieran el fin para el que han sido hechos, la gloria del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

Adorar la eucaristía es adorar la Trinidad, es como un adelanto de lo que haremos infinitamente en el cielo, ya sin velos ni disfraces. Por ello pedimos en nuestras noches de adoración que además del nuestro podamos unir otros muchos corazones al de Jesús, para que estemos todos juntos en el cielo, gozando de la gloria de la Trinidad.

  Concluyó la vigilia con el gozo de haber desarrollado una jornada junto a Él, donde la contemplación de los presentes ante su presencia real, en Cuerpo y Alma, seguro que penetró en el corazón de todos y nos hará llevar una vida más cerca del camino que perseguimos.

  También gozo y alegría porque se unió una joven que hizo la vigilia con nosotros y quedó muy agradecida por haber compartido nuestro tiempo con el Señor, invitada queda para siempre.
   
  Fabio Antonio Fernández Torres
  Jefe del turno Virgen de las Penas
  

miércoles, 28 de enero de 2026

Vigilia de Enero de 2026 TURNO VIRGEN DE LAS PENAS

 El pasado 22 de enero tras participar en la Santa Misa celebrada en el Oratorio de la Hermandad de las Penas a las 20 horas y oficiada por el Rvdo. D. José Maria Garcia Paniagua,  vicario parroquial de los Santos Mártires y San Juan Bautista, y tras la misma con el Santísimo a puerta abierta del Sagrario celebramos la vigilia de adoración nocturna.



Las intenciones de la misma fueron por las víctimas y afectados del accidente de trenes acaecida en las cercanías de Adamuz, por las familias cristianas en general, y particularmente por los enfermos de nuestro turno para que recupèren la salud.

Lámpara es tu palabra para mis pasos,
luz en mi sendero;
lo juro y lo cumpliré;
guardaré tus justos mandamientos;
¡estoy tan afligido!
Señor, dame vida según tu promesa.  (Salmo 118).

 


  Que los enfermos vean en sus dolores una participación de la pasión de tu Hijo. Para que así tengan       también parte en su consuelo.
  La noche no interrumpe tu historia con el hombre; la noche es tiempo de salvación.
  De noche descencía tu escala misteriosa hasta la misma piedra donde Jacob dormía.
  De noche celebrabas la Pascua con tu pueblo, miembras en las tinieblas volaba el exterminio,
  Abraham contaba trubus de estrellas cada noche; de noche prolongabas la voz de la promesa.
  De noche, por tres veces, oyó Samuel su nombre; de noche eran los sueños tu lengua más profunda.
  De noche, en un pesebre, nacía tu Palabra; de noche lo anunciaron el ángel y la estrella.
  La noche fue testigo de Cristo en el sepulcro; la noche vio la gloria de la resurrección.
  De noche esperaremos tu vuelta repentina, y encontrarás a punto la luz de nuestra lámpara.

                                                    La noche es tiempo de salvación           


Cantaré al Señor mientras viva
tocaré para mi Dios mientras exista
que le sea agradable mi poema,
y yo me alegraré con el Señor.

    Que se acaben los pecadores en la tierra
que los malvados no existan más,
¡Bendice, alma mía, al Señor!

La adoración nocturna es muy poderosa, estando en presencia directa del Señor, expuesto o en el Sagrario, no abandonemos los sagrarios, ahí está el más grande, siempre podemos estar cerca de Él.

Jesucristo según nos muestra en el Evangelio, se retiraba, se alejaba y durante la noche encontraba el más suculento momento de estar con el Padre, así los adoradores nocturnos vemos que es cierto, pues junto a Su Presencia, meditamos, reflexionamos, oramos, rezamos, le hablamos mentalmente, pero lo más importante es que lo contemplamos y ahí llega el culmen, la espiritualidad es grandiosa en esos momentos porque ya no hace falta nada, lo tenemos insisto a Él junto a nosotros, que más se puede tener.

Durante el día, en nuestra familia, en nuestras ocupaciones y trabajo toda esa jornada anterior nocturna nos llena, nos hace mansos, responsables, alegres, caritativos, con todos nuestros familiares, amigos, vecinos, conocidos. Espero que con la sinodalidad debida consigamos ampliar la fe en Nuestro Señor a muchos que estén aún dormidos. No hay nada más grande.

Un adelanto para febrero que se acerca y trataremos de la Trinidad en el turno de reflexión. En el corazón de la Trinidad. 

Sabemos que nuestro mundo está hecho para la gloria de la Trinidad. Que todas las oraciones de la Iglesia acaban y empiezan en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Pero a veces no caemos en la cuenta que cuando estamos adorando al Señor en el Sacramento de la Eucaristía nos introducimos por así decirlo en el Corazón de la Trinidad.

Fabio Fernández Torres

Jefe del turno Virgen de las Penas

sábado, 20 de septiembre de 2025

Vigilia ordinaria de septiembre 2025

 El pasado lunes 15 de septiembre celebramos la Santa Misa coincidiendo con el último día del triduo que la Hermandad de las Penas procesa a la Santísima Virgen de las Penas este mes. 

 Al término de la Santa Misa, celebramos la junta del turno, donde tratamos el turno de reflexión "Dios de mi corazón" : 

Estar una noche adorando a eucaristía es también estar junto al Dios de mi corazón. Aquél que más yo amo, aquello que es más importante para mí. No a través de imágenes o recuerdos, no virtualmente u on-line. Cuando queremos a alguien de veras, cuando le llevamos en el corazón queremos estar con Él, presencialmente, personalmente. Las imágenes, los recuerdos son bonitos, pero sirve para quien está lejos o separado. Para estar con Jesús no hay mejor manera que adorarle en el Sacramento del Altar. 

Del boletín VELAD Y ORAD de Agosto-Septiembre pag. 17.

Terminada la Junta y repartida las lecturas pasamos al Oratorio donde se expuso al Santísimo y se hizo la oración de presentación de adoradores.





Esta vigilia tuvo como intenciones en primer lugar por el nuevo Obispo de la Diócesis malacitana Monseñor José Antonio Satué Huerto para que el Señor le mande fuerzas y tenga un buen camino en esta iglesia malacitana. Tomó posesión de la misma el pasado 13 de septiembre en la Catedral de Málaga.


Por las intenciones del Papa, de la Conferencia Episcopal. (página 5 del boletín).


Por los enfermos en general y por los de este turno que el Señor los sane.








Agradecer a Maria Dolores su visita a nuestro turno Virgen de las Penas y por participar en nuestra vigilia, que el Señor le de mucha fuerza en la misión que tiene encomendada en Cádiz.



miércoles, 7 de mayo de 2025

Vigilia ordinaria del turno de Adoración Nocturna de España "Virgen de las Penas"


 El próximo lunes 12 de mayo a las 20 horas en el Oratorio de las Penas celebraremos la Vigilia Ordinaria de nuestro turno, comenzaremos por la celebración de la Santa Misa junto a los hermanos de la Cofradía de las Penas que dedican en honor a su también titular Santo Domingo de la Calzada.

Oficiará el Ilmo. y Rvdo. Sr. Don Manuel Ángel Santiago Gutiérrez, Vicario Episcopal para el laicado y Párroco de los Santos Mártires San Ciriaco y Santa Paula.

Tras la Sagrada Eucaristía se expondrá a su Divina Majestad para la adoración de los fieles y daremos comienzo al rezo de las horas siguiendo nuestro manual, en esta ocasión y por estar en tiempo de Pascua de Resurrección comenzamos por la pág. 385 del mismo.

Es muy conveniente para los adoradores hagan la lectura del turno de reflexión que contiene nuestro boletín de mayo titulado Adorar y Bendecir desde la pág. 16 a la 18, ambas inclusive.

Pinche aquí para ir a Adorar y Bendecir 




Fabio Antonio Fernández Torres

Presidente del turno Virgen de las Penas

Vocal del Consejo Diocesano de Málaga




viernes, 24 de enero de 2025

Vigilia ordinaria de enero 2025. La primera del año.

En el Oratorio de la Hermandad de las Penas tuvo lugar el pasado 23 de enero la primera vigilia ordinaria del turno Virgen de las Penas de la Adoración Nocturna Española, se inició con la Santa Misa que ofició el Muy Ilustre Don Manuel Ángel Santiago, Misa dedicada a San Ildefonso, tras la cual se expuso el Santísimo sobre el Altar haciéndose la presentación de adoradores y continuando según nuestro manual por la página 87 del tiempo ordinario.

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