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miércoles, 3 de enero de 2024

VIGILIA DE ENERO 2024, Viernes 19 de enero a las 20,00 h.

 Celebramos la vigilia ordinaria de enero 2024 tal cual anuncia el boletín el viernes 19 de enero, a partir de las 20,00 h. en el Oratorio de la Hermandad de las Penas.

Las intenciones de la misma son por todos los feligreses de la Parroquia y como pide un adorador de nuestro turno por el fin de las guerras y la paz en el mundo.


El turno de reflexión para enero es "Adorar con los pastores, Venite Adoremus!".

"Vayamos pues a Belén y veamos lo que ha sucedido y que el Señor nos ha comunicado"(Lc 2,15).

Como pastores debemos acudir al encuentro del Señor, hacer el camino hacia el Belén espiritual para encontrarnos con Él, nos ofrece la salvación, no podemos sino que ir y estar con Él, adorando, contemplando al Señor. Belén podemos encontrarlo en el Sagrario, en Exposición en la Custodia Sagrada y presentes y en silencio contemplar sus maravillas.

La Eucaristía comenzará a las 20,00 h. y la compartiremos con los hermanos de la Cofradía que celebran este mismo día su Misa mensual de Hermandad.

Tras la cual se hará la Exposición del Santísimo y se hará la presentación de adoradores.

Este día 19 es Tiempo Ordinario y comenzaremos el manual por la página 87.

En la Antífona 3 del manual recitaremos 

"...Gloria a Dios para siempre, 

goce el Señor con sus obras. 

Cuando él mira la tierra, ella tiembla; 

cuando toca los montes, humean. 

Cantaré al Señor mientras viva,

                                                                            Tocaré para mi Dios mientras exista:

                                                                            que le sea agradable mi poema,

                                                                            y yo me alegrará con el Señor.

                                                                            Que se acaben los pecadores en la tierra,

                                                                            que los malvados no existan más.

                                                                            ¡Bendice, alma mía, al Señor!

En la fotografía se recoge un momento de la Bendición con el Santísimo que hizo el Muy Ilustre Rvdo. Don Federico Cortés Jiménez, Director espiritual del Consejo Diocesano de la Adoración Nocturna Española de Málaga en la vigilia de Fin de Año en la Iglesia del Santo Cristo.

Como siempre recordaros que llevéis el Manual y el emblema.




sábado, 30 de diciembre de 2023

Vigilia Fin de Año. Sábado 30/12/2023, a las 20,30 h. el la Iglesia del Santo Cristo de la Salud.

Vigilia de fin de año.

Organizada por el Consejo Diocesano de Adoración Nocturna en la Iglesia del Santo Cristo de la Salud el sábado 30 de diciembre a partir de las 20'30 h. Preside el Director Espiritual de este Consejo Diocesano el Muy Ilustre Rvdo. Don Federico Cortés Jiménez.
Desde nuestro turno Virgen de las Penas invitamos a nuestros adoradores y fieles en general que se quieran sumar a esta última vigilia del año para orar y contemplar a Su Divina Majestad que estará presente en Cuerpo y Alma.
Iniciaremos con el Santo Rosario.
No hay que llevar manual pues se distribuirán unas separatas. 

jueves, 7 de diciembre de 2023

VIGILIA DEL VIERNES 15 DE DICIEMBRE: TURNO VIRGEN DE LAS PENAS

 


La vigilia de diciembre del turno Virgen de las Penas tendrá lugar D.M. el próximo viernes 15 de diciembre a partir de las 20 horas en el Oratorio de la Hermandad de las Penas.


A las 20 horas tendremos el turno de reflexión que versa sobre "Adorar al Niño, infancia espiritual" que podéis leer en las páginas 10 a 12 del boletín "Velad y Orad" correspondiente al mes actual.

A continuación ya en el Oratorio y con la Exposición del Santísimo en Cuerpo y Alma realizaremos la vigilia de adoración.
Tiempo de contemplación y reflexión individual y tiempo de oración colectiva, según el manual Tiempo de Adviento.


Con el adviento nos acercamos a la Navidad, ya nace el Niño, desde aquí nuestra más felices navidades a todos los fieles y adoradores nocturnos.

A los fieles en general interesados, adoradores que quieran recuperar su turno, adoradores que se encuentren en la ciudad en estas fechas y quieran también recuperar la vigilia de diciembre uniros a nosotros en este día.



jueves, 16 de noviembre de 2023

VIGILIA DEL VIERNES 17 DE NOVIEMBRE DEL 2023

 Celebraremos en el Oratorio de la Hermandad de las Penas el viernes 17 de noviembre del presente a las 20 h. comenzando con la Eucaristía, tras la cual se hará la Exposición del Santísimo y tras la presentación de los adoradores haremos las oraciones de las Horas según el tiempo litúrgico y siguiendo nuestro manual, por supuesto, y lo más importante la contemplación y meditación individual ante Dios vivo en Cuerpo y Alma.

Es mu conveniente los adoradores del turno Virgen de las Penas lean y mediten en casa la reflexión de este mes que trata sobre la Audiencia privada al Rey, Soberano Señor Sacramentado.

Lleven el manual del adorador y el emblema.

Las intenciones de esta vigilia va dedicada a todos los familiares difuntos del turno Virgen de las Penas que extendemos a los de la Hermandad de las Penas.

Para el rezo de las Horas en esta vigilia seguiremos el esquema IV del Tiempo Ordinario. pág. 171.





AUDIENCIA PRIVADA CON EL REY, SOBERANO SEÑOR SACRAMENTADO

 


Audiencia privada con el Rey
 

Soberano Señor Sacramentado 

          Los adoradores sabemos que nuestro turno, nuestra vigilia es siempre una audiencia privada con el Rey. El Rey de Reyes, cuya fiesta siempre cae en noviembre. Y que tiene una especial importancia para nosotros. 

          Creemos que Cristo es el Señor del cosmos y de la historia. Por derecho de naturaleza (Él es Dios) y por derecho de conquista (Él nos ha salvado). En Él, la historia de la humanidad e incluso toda la Creación encuentran su recapitulación su cumplimiento transcendente.  

          Cristo es Rey, y su reino ha comenzado ya en la Iglesia…"La Iglesia, o el reino de Cristo presente ya en misterio, constituye el germen y el comienzo de este Reino en la tierra". Aunque aún no está acabado. Es rey de hecho, pero no reina aún de hecho en tantas parcelas de la vida humana, de las sociedades… 

          El Reino de Cristo, presente ya en su Iglesia, sin embargo, no está todavía acabado "con gran poder y gloria" con el advenimiento del Rey a la tierra.  Por eso la Iglesia pide, y nosotros hoy: ¡Ven Señor Jesús! 

          Hasta que todo le haya sido sometido y "mientras no haya nuevos cielos y nueva tierra, en los que habite la justicia, la Iglesia peregrina lleva en sus sacramentos e instituciones, que pertenecen a este tiempo, la imagen de este mundo que pasa.  La sagrada Escritura llama "cielos nuevos y tierra nueva" a esta renovación misteriosa que trasformará la humanidad y el mundo. Ésta será la realización definitiva del designio de Dios de "hacer que todo tenga a Cristo por Cabeza, lo que está en los cielos y lo que está en la tierra". 

          Hemos de tener la seguridad de que esta Soberanía de Cristo pasa por su reino eucarístico, por su amor en el Sacramento: 

          No se debe pasar en silencio que, para confirmar solemnemente esta soberanía de Cristo sobre la sociedad humana, sirvieron de maravillosa manera los frecuentísimos Congresos eucarísticos que suelen celebrarse en nuestros tiempos, y cuyo fin es convocar a los fieles de cada una de las diócesis, regiones, naciones y aun del mundo todo, para venerar y adorar a Cristo Rey, escondido bajo los velos eucarísticos; y por medio de discursos en las asambleas y en los templos, de la adoración, en común, del augusto Sacramento públicamente expuesto y de solemnísimas procesiones, proclamar a Cristo como Rey que nos ha sido dado por el cielo. Bien y con razón podría decirse que el pueblo cristiano, movido como por una inspiración divina, sacando del silencio y como escondrijo de los templos a aquel mismo Jesús a quien los impíos, cuando vino al mundo, no quisieron recibir, y llevándole como a un triunfador por las vías públicas, quiere restablecerlo en todos sus reales derechos. (Quas Primas, Pío XI) 

          La Escritura nos proclama con fuerza esta verdad. Cristo es Rey, pero de un modo sobrenatural, Rey sobre cielos y tierra, de individuos y sociedades, pero Rey desde la Cruz, desde la Eucaristía. Jesús es Rey de Amor. 

          Pilato volvió a entrar en el pretorio, llamó a Jesús y le preguntó: « ¿Eres tú el rey de los judíos?». Jesús le respondió: « ¿ Dices esto por ti mismo u otros te lo han dicho de mí?». Pilato explicó: « ¿Acaso yo soy judío? Tus compatriotas y los sumos sacerdotes te han puesto en mis manos. ¿Qué es lo que has hecho»? Jesús respondió: «Mi realeza no es de este mundo. Si mi realeza fuera de este mundo, los que están a mi servicio habrían combatido para que yo no fuera entregado a los judíos. Pero mi realeza no es de aquí».  

          ¡Qué gran privilegio! Nosotros somos -estamos a su servicio no con la fuerza, sino con la oración. Ciertamente éste es un reinado peculiar, pero no menos poderoso. Cristo es Rey y nosotros somos su ejército, sus soldados…testigos de la Verdad: 

          Pilato le dijo: «¿Entonces tú eres rey». Jesús respondió: «Tú lo dices: yo soy rey. Para esto he nacido y he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. El que es de la verdad, escucha mi voz». 

          Muchos otros se burlan hoy de la realeza de Jesús, lo arrinconan cada vez más en plazas, escuelas, hospitales… Lo ofenden con leyes que van contra su Ley. Le coronan de espinas, le dicen “No queremos que reines sobre nosotros”. 

          Pilato mandó entonces azotar a Jesús. Los soldados tejieron una corona de espinas y se la pusieron sobre la cabeza. Lo revistieron con un manto rojo, y acercándose, le decían: « ¡Salud, rey de los judíos!», y lo abofeteaban.  

          Y sin embargo la verdad de su realeza se impone. Ante cobardes y enemigos, ante nuestras defecciones y traiciones: 

          Pilato dijo a los judíos: «Aquí tienen a su rey». Ellos vociferaban: « ¡Que muera! ¡Que muera! ¡Crucifícalo!». Pilato les dijo: «¿Voy a crucificar a su rey?». Los sumos sacerdotes respondieron: «No tenemos otro rey que el César». Entonces Pilato se lo entregó para que lo crucificaran.  

          Pilato redactó una inscripción que decía: "Jesús el Nazareno, rey de los judíos", y la hizo poner sobre la cruz. Muchos judíos leyeron esta inscripción, porque el lugar donde Jesús fue crucificado quedaba cerca de la ciudad y la inscripción estaba en hebreo, latín y griego. Los sumos sacerdotes de los judíos dijeron a Pilato: «No escribas: "El rey de los judíos", sino: " Éste ha dicho: Yo soy el rey de los judíos"». Pilato respondió: «Lo escrito, escrito está». 

          Los santos nos animan, especialmente nuestro fundador, el fundador de la ANE, don Luis de Trelles, santo varón que tuvo muy metido en el corazón este orar por el pronto advenimiento del Reino de Cristo, especialmente en nuestra patria: 

          “En el Tabernáculo, nuestro Gran Rey llama a Sí a los humildes que trabajan y están cargados, para confortarlos y convalecemos. Pero por lo que a nosotros toca, importa meditar acerca de nuestra humilde y noble misión, por más que de ella seamos muy indignos. Disfrutamos la dicha de asistirle y de rendirle solos homenaje cuando otros reposan, puesto que "el Señor parece que duerme, pero su corazón vela". 

          “Qué consuelo para este puñado de indignos servidores del Dios escondido, si consiguiésemos ser escuchados, utilizando la vigilia en implorar por la Iglesia Santa y su visible Cabeza el Papa; por España, por el purgatorio entero, por el mundo pecador, por nuestros parientes, amigos y enemigos, por los moribundos, incrédulos y por aquéllos que Dios quiere que pidamos; por nuestra verdadera conversión que debe ser la primera de nuestras peticiones, porque la Ley de Dios y de perfección es la verdadera meta de este pequeño grupo de adoradores nocturnos del Gran Rey de los siglos, al que nos gloriamos de pertenecer.” 

 

Preguntas:

 ¿Cristo reina sobre mi vida, mi familia, mi ciudad?

¿Cuáles han sido los últimos ataques al Reinado de Cristo en nuestra patria?

¿Confío en que mi oración es poderosa para cambiar esto?  

martes, 8 de agosto de 2023

Vigilia de Agosto, jueves 10 en Santo. Cristo de la Salud

En esta ocasión celebraremos la vigilia de agosto el jueves dia 10 a partir de las 21 horas en el Santo Cristo de la Salud, sede del Consejo Diocesano junto al turno Santo Domingo de Guzmán y el turno San Ciriaco y Santa Paula. 
La Eucaristia estará presidida por el Rvdo. Don Francisco que realizará la Exposición de Su Divina Majestad.

Recordad llevar Manual y emblema. 

jueves, 15 de junio de 2023

Vigilia de junio

El viernes 16 de junio a las 20'30 h. en el Oratorio de Las Penas se celebrará la vigilia ordinaria de junio de nuestro turno, el tema de reflexión es el siguiente:

Adorar el Corazón Eucarístico de Jesús

Nos amó con corazón de hombre

Junio

Adorar el Corazón Eucarístico de Jesús

Nos amó con corazón de hombre

         “Me amó y se entregó por mí”. Esto podía ser una verdadera divisa eucarística. Pero aún hay más, porque me amó con corazón de hombre. Y es su Corazón el que está en la Eucaristía continuamente entregado por mí.

        "El Hijo de Dios me amó y se entregó a sí mismo por mí". Jesús, durante su vida, su agonía y su pasión, nos ha conocido y amado a todos y a cada uno de nosotros y se ha entregado por cada uno de nosotros. Estas palabras son más verdad, aun si cabe, en el momento de la institución de la Eucaristía: Jesús que me conoce y se entrega por amor, inventa esta manera de poder estar siempre a mi lado.

        Nos ha amado a todos con un corazón humano. Trabajó con manos de hombre, pensó con inteligencia de hombre, obró con voluntad de hombre, amó con corazón de hombre. El Sagrado Corazón de Jesús, traspasado por nuestros pecados y para nuestra salvación, "es considerado como el principal indicador y símbolo de aquel amor con que el divino Redentor ama continuamente al eterno Padre y a todos los hombres". Pero el símbolo remite a una realidad, y la imagen a una sustancia… Y la presencia de ese corazón está en la Eucaristía. Por eso, se le puede llamar con toda verdad: Corazón Eucarístico de Jesús.

        ¿Quién podrá dignamente describir los latidos del Corazón divino, signo de su infinito amor, en aquellos momentos en que dio a los hombres sus más preciados dones: a Sí mismo en el sacramento de la Eucaristía? Ya antes de celebrar la última cena con sus discípulos, sólo al pensar en la institución del Sacramento de su Cuerpo y de su Sangre, con cuya efusión había de sellarse la Nueva Alianza, en su corazón sintió intensa conmoción, que manifestó a sus apóstoles con estas palabras: «Ardientemente he deseado comer esta Pascua con vosotros, antes de padecer» ; conmoción que, sin duda, fue aún más vehemente cuando «tomó el pan, dio gracias, lo partió y lo dio a ellos, diciendo: "Éste es mi cuerpo, el cual se da por vosotros; haced esto en memoria mía". Y así hizo también con el cáliz, luego de haber cenado, y dijo: "Este cáliz es la nueva alianza en mi sangre, que se derramará por vosotros"» Con razón, pues, debe afirmarse que la divina Eucaristía, como sacramento por el que Él se da a los hombres y como sacrificio en el que Él mismo continuamente se inmola desde el nacimiento del sol hasta su ocaso y también el Sacerdocio, son clarísimos dones del Sacratísimo Corazón de Jesús. (Haurietis aquas, Pio XII)

        La Escritura nos recuerda de cómo Cristo había pensado desde mucho antes, con todo el amor de su Corazón, en el sacramento de la Eucaristía. Este sacramento, como el don del Espíritu Santo, se puede decir que nace de sus entrañas, de lo más preciado que Él tiene, con qué solemnidad lo anuncia el último día, el más solemne de la fiesta, poniéndose de pie exclama: «El que tenga sed, venga a mí; y beba el que cree en mí». Como dice la Escritura: "De sus entrañas brotarán manantiales de agua viva". Él se refería al Espíritu, ciertamente, el que había de recibir los que creyeran en Él, también se refería a la Eucaristía, que brota del corazón de Cristo y en la que bebemos y comemos para la vida eterna.

        También Él nos dice:”Yo soy el pan de Vida. El que coma de este pan vivirá eternamente, y el pan que yo daré es mi carne para la Vida del mundo”. No podemos pasar sin la Eucaristía; está llena de su amor por nosotros: “Os lo aseguro que si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tendréis Vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene Vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. Porque mi carne es la verdadera comida y mi sangre, la verdadera bebida”. Y como buen amigo, Jesús nos asegura una comunión (sacramental y espiritual): “El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él”.

        También los Santos nos animan a ver en la Eucaristía ese divino Corazón, como santa Margarita María de Alacoque, que tuvo la inmensa suerte de verlo con dones místicos, para recordárnoslo a toda la Iglesia.

        “Estando yo delante del Santísimo Sacramento me encontré toda penetrada por Su divina presencia. El Señor me hizo reposar por muy largo tiempo sobre su pecho divino, en el cual me descubrió todas las maravillas de su amor y los secretos inexplicables de su Corazón Sagrado”.

        En otra ocasión, “Una vez, estando expuesto el Santísimo Sacramento, se presentó Jesucristo resplandeciente de gloria, con sus cinco llagas que se presentaban como otros tanto soles, saliendo llamaradas de todas partes de Su Sagrada Humanidad, pero sobre todo de su adorable pecho que, parecía un horno encendido. Habiéndose abierto, me descubrió su amabilísimo y amante Corazón, que era el vivo manantial de las llamas”.

        También le pide la comunión reparadora, y la hora santa… “Comulgarás, además, todos los primeros viernes de mes, y en la noche del jueves al viernes, te haré participe de la mortal tristeza que quise sentir en el huerto de los Olivos, cuya tristeza te reducirá, sin que logres comprenderlo, a una especie de agonía más difícil de soportar que la muerte. Para acompañarme en la humilde plegaria que elevé entonces a mi Padre, en medio de todas tus angustias, te levantarás entre las once y las doce de la noche para postrarte conmigo durante una hora, con la cara en el suelo, tanto para apaciguar la cólera divina, pidiendo por los pecadores, como para endulzar de algún modo la amargura que sentía por el abandono de mis apóstoles”.

        Y por último, la gran fiesta del Amor también está conexa con la del Corpus: “Estando ante el Santísimo Sacramento un día de su octava, y queriendo tributarle amor por Su tan gran amor, el Señor le descubrió su Corazón y le dijo "He aquí el Corazón que tanto ha amado a los hombres y que no ha ahorrado nada hasta el extremo de agotarse y consumirse para testimoniarles su amor. Y, en compensación, sólo recibe, de la mayoría de ellos, ingratitudes por medio de sus irreverencias y sacrilegios, así como por las frialdades y menosprecios que tienen para conmigo en este Sacramento de amor. Pero lo que más me duele es que se porten así los corazones que se me han consagrado. Por eso te pido que el primer viernes después de la octava del Corpus se celebre una fiesta especial para honrar a mi Corazón, y que se comulgue dicho día para pedirle perdón y reparar los ultrajes por él recibidos durante el tiempo que ha permanecido expuesto en los altares."



NOS AMÓ CON CORAZÓN DE HOMBRE


Preguntas

¿Uno mi devoción a la Eucaristía con la del Corazón de Jesús como nos propone la Iglesia?


¿Qué revistas, libros, documentos pueden ayudarme a profundizar en estas devociones?


¿Cómo puedo colaborar por el esplendor de la fiesta del Corpus y del Corazón de Jesús?


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Reflexión para Agosto 2026