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sábado, 23 de abril de 2022

MEDITACIÓN EUCARÍSTICA. Por Luís de Trelles y Noguerol.

El Venerable Luis de Trelles y Noguerol, nuestro fundador escribió en 1884 en la revista La Lámpara del Santuario  sobre la Meditación Eucarística, pienso que su lectura nos ayudará a comprender,  intentar de entender la trascendencia personal de esta meditación ante el Señor Nuestro Dios.



MEDITACIÓN EUCARÍSTICA

 

La sagrada eucaristía es la omnipotencia a la orden de su amor infinito. Es el mismo Dios, que se nos da a sí propio en su unión hipostática o personal con la humanidad de Cristo. Es el don por excelencia, porque el Señor viene a nosotros personalmente allí a manera de víctima inmolada sobre el ara santa; pero, por concomitancia, nos trae su alma y la divinidad, aunque por la fuerza del sacramento sólo se transustancia el pan en carne de Cristo. Es, por lo tanto, vida latente y muerte aparente; Dios y hombre sin dejar de ser hostia.

La encarnación del Verbo divino es un beneficio inefable; la natividad de Jesús es la manifestación de aquella merced, que es lo que llaman teofanía; la puericia del Salvador es una muestra de su cariño y una revelación de su afecto; su juventud humana fue una santificación de esta edad de combates; la vida pública del Señor es una escuela de verdades y de virtudes; la vida de dolores en el Huerto, en el pretorio y en el Calvario, es un manojo de mirra; la sumisión a la voluntad del eterno Padre es una oblación, perpetua; la muerte del Señor es nuestra vida, y su resurrección, el trofeo de su victoria.

Pero en la vida sacramental está, por un modo arcano, la vida de Dios, la encarnación del Verbo, la natividad de Jesús, su circuncisión, su puericia, su adolescencia, su juventud, su vida privada o particular, su vida pública; su pasión, su muerte, su resurrección y su ascensión, y aun su vida gloriosa en el cielo: todas estas maneras de ser están, de un modo místico, en la forma sacramental y bajo las especies. De suerte que en el adorable misterio se exhiben y concentran, en cierto modo, y por obra maravillosa y sublime, el Criador y la criatura, Dios y el hombre, el sacrificador y la víctima, las dos voluntades de Cristo y sus dos entendimientos en la persona divina, y el rey de los cielos, en: fin, que viajó a una región lejana, que vino a tomar posesión de este reino y volver al suyo, como lo dice en una de sus parábolas; pero que, enamorado de la infeliz criatura, quiso quedarse en el sacramento con ella para llevarla a su imperio celestial.

Y fue tan grande su amor, que no sólo puso a este fin en juego su omnipotencia, sino que arbitró la manera de perpetuar aquí, en un solo acto, todas sus acciones; en una sola hostia, todos sus atributos como Dios autor de la gracia; y como hombre, sus méritos, en una sola ofrenda; toda su historia actualizada y latente, pero, por un portentoso modo, activa, agente y actual.

A la luz de estas indicaciones, el horizonte de la eucaristía es inmenso, y sus puntos de vista son innumerables, y sus carismas profundos y dulcísimos para quien, dejándose llevar del Espíritu de Dios, los llega a saborear en la contemplación. No basta la vida humana para meditar y rumiar tan suaves misterios, ni hay quien pueda asimilarse bien sus efectos.

Es el tesoro escondido, la margarita preciosa, que reclama que el hombre venda todo cuanto tiene, para adquirirlo al precio de todo y poseerla en toda su riqueza. Cuanto menos se gusta de los frutos de la tierra; cuanto más se da por esta perla preciosísima; cuanto más se enajena el hombre a los goces groseros de la vida animal; cuanto más se humilla reconociendo su miseria; tanto más adquiere de esta mina, verdaderamente inagotable, que se nos brinda, si encendemos la antorcha de la fe viva y la buscamos con solicitud y celo.

La vida de los sabios se traduce, en alguna manera, en sus libros. La de los santos, en sus virtudes en grado heroico; la de los héroes, en sus conquistas y en la relación de sus hazañas. La vida de Cristo, en su eucaristía, que es el memorial de sus maravillas, y las apariencias sensibles, o sea las especies, son ¿cómo diremos? el engaste de esta joya, el engarce de esta piedra preciosa, cuyas facetas son los actos de la vida, pasión y muerte de Cristo, que se ostentan en la sacratísima forma consagrada, sin dejar de ser verdadera y sustancialmente un solo Cristo.

"¡Oh divina eucaristía, sol clarísimo del mundo espiritual, qué bellos son tus tabernáculos!" Como Balaam dijo de los de Jacob, y como dijo el salmista: "¿Quién no ansía poseerte? ¿Quién no desfallece en tus atrios? ¿Qué alma no siente la sed de tus aguas cristalinas? ¿Qué suavidades no ocultas para los que te toman con fe y amor?" Podemos añadir, con un himno de la santa Iglesia: "Nada se puede cantar más dulce, nada oír más agradable, nada pensar más suave que Jesús, Hijo de Dios, y sobre la miel y toda hermosura es dulce su presencia."

En otro himno se lee: "¡Oh Jesús mío dulcísimo, esperanza de mi suspirante alma, te buscan mis piadosas lágrimas y el clamor íntimo de mi alma!"

Porque lo más bello que allí se anida es el amor inefable, infinito, que alberga su apasionado corazón, foco ardiente de caridad infinita y panal suavísimo de  regalada miel. Este panal del alma guarda en sus celdillas todas las dulzuras del paraíso celestial, bajo los velos eucarísticos. Es la verdadera roca del desierto que, al contacto de las palabras del Salvador, destila agua purísima, que da salto a la vida eterna.

Es la fuente perenne, que brota el agua que refrigera la sedienta muchedumbre del verdadero pueblo elegido. Es el manantial maravilloso que limpia y cura nuestras llagas con su fluyente sangre, y que nos regenera y da un corazón nuevo a los que se lo suplicamos. Es el sagrado banquete en que se deja comer, otorgándonos la memoria de sus milagros y dándosenos en prenda de la gloria. Es Jesús-hostia el verdadero cordero pascual que, comido con las lechugas silvestres de la mortificación y la penitencia, nos emancipó de las cadenas del pecado y nos promete la eterna vida.

Pero, volviendo a nuestro propósito, si tantas bellezas se compendian en tan admirable sacramento, ¿por qué no se saborean? ¿Por qué no sentimos hambre de ese manjar? ¿Por qué no nos aqueja la sed de esta poción suave? ¿Por qué no nos consume el deseo de él? ¿Por qué no le preferimos a todos los sórdidos placeres del sentido? Porque nos falta la fe viva, la esperanza firme, la caridad fervorosa. Porque el hombre no percibe las cosas que son de Dios, puesto que está materializado; es animal y no sabe los arcanos de que disfruta ni puede encarecer su mérito.

Depongamos, pues, a los pies del trono de gracia nuestros dones materiales; aproximémonos a Cristo, personalmente subsistente en la sagrada forma, aunque oculto a la percepción de los sentidos corporales, pero descubierto a los ojos de la fe viva en la real presencia, y postrados humildemente ante el altar y contritos de nuestras culpas, ofrezcámosle nuestro corazón; y entreguémosle nuestra voluntad, disponiéndonos así a recibirle con fervor para que, extinguiendo nuestra concupiscencia, nos inspire en su comunión el deseo de vivir místicamente en él y conservar en nosotros la vida de él para reinar un día con S. D. M. durante la eternidad.

Procuremos evacuar nuestra vida para tomar la suya, haciéndonos, con la meditación general de nuestra profunda miseria e iniquidad, de atritos, contritos y arrepentidos por su amor de nuestras innumerables ingratitudes, para que nos mire y tenga misericordia de nosotros, solos y pobres, y nos perdone nuestros pecados, que son dignos, de su indulgencia, porque son muchos y graves; y nos reciba en su seno paternal como ovejas perdidas que volvemos a su aprisco.

Así dispuestos y humillados, podremos recibir esta visita celestial con tanto más provecho de nuestro espíritu, cuanto más nos hayamos enajenado a la vida de la materia, en términos de poder repetir con el apóstol: "Vivo yo; ya no yo, sino Cristo en mí."

¡Oh bello ideal de la Comunión! ¡Qué dulzuras inefables ocultas para los que te conocen! ¡Oh Jesús suavísimo, qué riquezas guardas para los que te buscan con fe viva y te reciben con amor puro y único y sobrenatural! ¡Qué bueno eres para los que te hallan!"  Diremos aquí con el himno: "Ni la lengua puede decirlo; ni la pluma escribirlo; sólo el que lo experimente puede revelar lo que es la dilección de Cristo. " Sea Jesús nuestro gozo, que es nuestro futuro premio; sea en ti nuestra gloria ahora y en la eternidad.

Para poner dignamente fin a estas devotas consideraciones, séanos permitido decir con San Bernardo(1): "Puesto que venimos al corazón de Jesús, bueno es hacer mansión en él, no permitiendo que se nos separe de él, de quien está escrito: "Los que de ti se separan, serán escritos en la tierra." Y quién será de los que se acercan? Tú mismo, Señor, nos lo dices. Tú has dicho a los que se aproximaban a ti: "Alegraos, porque vuestros nombres están: escritos en el cielo." Acerquémonos, pues, a ti y nos regocijaremos y nos alegraremos en ti, acordándonos de tu corazón. ¡Oh cuán bueno y cuán hermoso es habitar    en este corazón! Por ello daré todos los pensamientos, y los afectos de la mente conmutaré, arrojando todo pensamiento en el corazón de mi señor Jesús, porque, sin engaño, me nutrirá. Este templo, este santo de los santos, este arca del testamento adoraré, y alabaré el nombre del Señor diciendo con David: "Encontré mi corazón para orar a mi Dios. Encontré el corazón del rey; el corazón del hermano, el corazón de mi amigo, el benigno Jesús. LS 1884, 161

 (1) Sermón 3.º De Passione Domini.

sábado, 12 de marzo de 2022

VIGILIA DE MARZO. Viernes 18 a las 19,45

 

Fotografía: Fabio Fdez.
Virgen de las Penas 15/06/2018

El próximo viernes 18 de marzo a partir de las 19,45 horas celebraremos D.m. en el Oratorio de la Hermandad de las Penas la vigilia ordinaria de Adoración al Santísimo de nuestro turno, nos uniremos a la dedicación a los gozos de San José y a la Sagrada Eucaristía que los hermanos de la Cofradía celebran dentro del Quinario a su Titular el Señor de la Agonía, tras la cual seguiremos nuestro orden de vigilia.

Aquí trascribo a continuación el tema de reflexión continuando con el conocimiento sinodal que nos brinda este tiempo. 

Sínodo - Misión


        La común unión con Jesucristo en su Iglesia nos lleva a participar de la misma vida divina de la Santísima Trinidad.

     Nos ha hecho un reino y sacerdotes, y de esa comunión y participación, nos manda a la misión, “Id al mundo entero y anunciad el Evangelio a toda criatura”. Los envió de dos en dos a ser testigos de lo que habían visto, oído y hacerlo vida con la fuerza del Espíritu Santo.

        Los Santos, muchedumbre inmensa que nadie podía contar, han realizado con su vida y enseñanzas la misión de Jesucristo, como nos dice el Concilio Vaticano II, haciendo de la Eucaristía su centro en el crecimiento de la Iglesia “la Iglesia, o Reino de Cristo presente ya en misterio, crece visiblemente en el mundo por el poder de Dios”, respondiendo a la pregunta ¿Cómo crece?, añade: “Cuantas veces se celebra en el altar el sacrificio de la cruz, en el que Cristo, nuestra Pascua, fue inmolado se realiza la obra de nuestra redención y la unidad de los creyentes que forman un solo cuerpo en Cristo”.

        En la Eucaristía recibimos la fuerza espiritual necesaria para cumplir nuestra misión de bautizados, por lo que intentar anunciar la Buena Nueva sin la presencia de la Eucaristía, celebrada, adorada y recibida, es un acto de infidelidad a Cristo y a la Iglesia, lo opuesto a la sinodalidad.

         Cuando más nos dejemos ser Eucaristía, mejor mostramos el tesoro inestimable de Cristo al mundo, de tal forma que al estar con Él, reclinados sobre su pecho como el discípulo predilecto, palpar el amor infinito de su corazón. Nos recuerda santa Margarita M.ª lo que le manifestaba el Corazón de Jesús: “Quiero que tu corazón sea para Mí un refugio en que pueda retirarme y tomar un poco de reposo cuando los pecadores me persiguen y me echan de sus corazones”. Realizando la unión de corazones, que el mundo necesita.

        Misión que vivió nuestro fundador el Venerable Luis de Trelles; tras su conversión se dio cuenta de que para alcanzar la regeneración moral de la sociedad, había que buscarla desde los medios de la fe, la piedad y la catequesis; en ese proceso reflexivo, Trelles, se transforma en un hombre renovado que busca en su interior un nuevo ideal y se propone impetrar a Jesucristo, desde la Eucaristía, el remedio de tantos males, de ayer y hoy de la sociedad “líquida”, La Lámpara del Santuario 1890, p.335: “Vemos tan claro, como la luz del mediodía, que tal es nuestra vocación como Adoradores: Orar, meditar, expiar, satisfacer y reparar, interceder y compensar los ultrajes que recibe el Augusto Sacramento”.

        De su vida eucarística brotará la misión concretada en las Conferencias de San Vicente de Paul, el abogado de los Pobres, periodista, diputado, el canje de prisioneros, adelantándose al derecho internacional, y cómo no, las obras eucaristías, para hombres y mujeres, animadas con la Lámpara del Santuario: así es considerado “Apóstol de la Eucaristía”.

      Trelles vive la misión de dar a conocer a Jesucristo, como lo dice la hija de un santo adorador, Teresa del Niño Jesús: “Sólo tenemos que hacer una cosa durante la noche, la única noche de la vida, que no vendrá más que una vez: amar, amar a Jesús con todas las fuerzas de nuestro corazón y salvarle almas para que sea amado”.

        Contemplemos la misión en san José, como nos insiste el Papa Francisco, su común unión familiar con su esposa y con su Niño, colaborando directamente en la obra redentora de Jesucristo. Misión confiada por el Padre sobre su Hijo y la madre de su Hijo, su esposa.

        Misión de José, que muestra la ternura y el cariño del Padre hacia sus hijos: esa misma ternura y cariño debemos mostrar como adoradores con el Señor sacramentado y con los hermanos: José nos enseñará.

        Misión en obediencia al plan de Dios en su vida, haciendo de su propia historia una aceptación gozosa de dicho plan, acogiendo a su esposa y a su niño. Misión que le lleva a salir de sí mismo, de su casa, de su tierra, para proteger al Hijo de Dios, alimentarlo con su trabajo cotidiano de la carpintería, colaborando en la misión corredentora con el Hijo del carpintero, enseñándole el oficio en el taller de Nazaret.

        Como adoradores nocturnos debemos acercarnos a Jesús, para descansar mutuamente en su Corazón y ser fieles al don y la misión que nos ha transmitido el Venerable Trelles, donde el silencio de José, bajo cuya sombra creció, en estatura, sabiduría y gracia el Hijo de Dios; tenemos que pedirle a San José  amar, gustar y practicar el silencio ante su Hijo, (Fuge… Tace… Quiesce…), (Huye, Calla, Descansa), como lo hizo Jesús en los brazos de José.

        Adorar, cuidar, vivir la redención en la Eucaristía, como José y Luis de Trelles, llevarla a las personas para que conozcan la misión del Padre en Cristo para sus vidas, y desde cada encuentro nocturno, ser lámpara que alumbre en medio de las tinieblas de este mundo; les pedimos al Venerable y a san José la fidelidad en la misión, como ellos la vivieron, lo hacemos con la oración del Papa Francisco: Salve, custodio del Redentor y esposo de la Virgen María. A ti, Dios confió a su Hijo, en ti, María depositó su confianza, contigo, Cristo se forjó como hombre. Para ser adoradores de noche y testigos de día.

        PREGUNTAS

        ¿Aprovecho el don de la misión de ser y vivir la adoración nocturna?

        ¿Cómo vivo mis silencios ante el Santísimo, en unión de San José y Luis de Trelles?

        ¿Busco en la Eucaristía la fuerza renovadora para la misión evangelizadora que  lleva?

sábado, 12 de febrero de 2022

Vigilia de Adoración Nocturna de febrero de 2022

 Tendrá lugar si no hay impedimentos de última hora, el viernes 25 de febrero a las 20 horas en el Oratorio Santa María Reina de la Hermandad de las Penas, no en vano hemos tenido que ir cambiando fechas de vigilias precedentes por motivos diversos, actos, eventos o montajes que realiza la hermandad que nos acoge que le surgen a ésta y que no tienen programada con antelación.

El tema de reflexión trata de la sinodalidad que es lo que está en boga en estos momentos en la Iglesia, quizá siempre ha estado ahí pero ahora le han puesto nombre a lo que expresa la identidad de la Iglesia como Pueblo de Dios en camino, en peregrinación hacia el Reino. Trataremos este asunto en profundidad durante nuestra reunión previa a las lecturas.

Se dedica esta vigilia a las familias de los adoradores de este turno.

Haremos la vigilia con las lecturas a partir de la página 131 del manual, según el Esquema III del Tiempo Ordinario.





sábado, 16 de octubre de 2021

Vigilia de octubre. 15/10/2021

A las 20 horas Sagrada Eucaristía en el Oratorio de las Penas, tras la misa el sacerdote expone al Santísimo, empezamos con la presentación de adoradores para continuar con los rezos y oraciones del manual. Se pide por el reestablecimiento de D Jesús Sojo Marín que está ingresado en Carlos Haya.
A continuación se hace la Reserva y se da por concluida la vigilia.
La homilía durante la Misa fue preciosa destacando la figura de Santa Teresa de Jesús que se celebra hoy.

martes, 31 de agosto de 2021

VIGILIA DE SEPTIEMBRE 2021. Viernes 17 a las 20 h. ORATORIO DE LAS PENAS

 



Aquí tenéis el tema de reflexión para este viernes que se tratará en la reunión previa a la vigilia, será a las 20 horas, a las 20,30 pasaremos al Oratorio para la Exposición de su Divina Majestad y después haremos vigilia de adoración.

EUCARISTÍA: CENTRO DE LA FAMILIA

          Eclesiástico 3, 2-6.12-14 – Fiesta de la Sagrada Familia.

          “Dios hace al padre más respetable que a los hijos y afirma la autoridad de la madre sobre su prole. El que honra a su padre expía sus pecados, el que respeta a su madre acumula tesoros; el que honra a su padre se alegrará de sus hijos y, cuando rece, será escuchado; el que respeta a su padre tendrá larga vida, al que honra a su madre el Señor lo escucha. Hijo mío, sé constante en honrar a tu padre, no lo abandones mientras vivas; aunque chochee, ten indulgencia, no lo abochornes mientras vivas. La limosna del padre no se olvidará, será tenida en cuenta para pagar tus pecados”

          El Obispo de los Sagrarios abandonados, enseña que el Corazón de Jesús ha de ser el rey del hogar. Obras Completas, 2910:

          “¿Cómo?: La entronización del Corazón de Jesús en el hogar es un precioso modo de trabajar por la familia.
Si ésta se va o se ha ido, es porque antes se ha echado de ella a Cristo, y con Él la vida, y las costumbres, y las dulzuras y los sostenes que Cristo le había dado.

          Por eso hay que empezar por volver a Cristo a la familia, hay que no descansar hasta colocarlo en el trono de donde en mala hora fue arrojado.

          Hay que entronizar al Corazón de Jesús, modelo, vida y defensa del verdadero amor, esencia de la familia.
¡Conviene que Él reine! Y ¡reinará!

          Hay que trabajar por la restauración y defensa de la familia”.

          O.C., 4295: “¡Familias cristianas, catequistas, apóstoles cristianos, luchad cuanto sea preciso para que vuestros niños no se queden sin Jesús que los hace puros, candorosos, creyentes, fuertes, valientes y… hasta graciosos!”
En la Adoración Eucarística, la familia encontrará la gracia para vivir a ejemplo del Hogar de Nazaret, 
San Juan Pablo II, 03/08/1986.

          “En Caná de Galilea, cuando faltó el vino, Tú, María, dijiste a Jesús: Hijo, “no tienen vino”. Tú conocías su corazón. Sabías que es generoso para aquellos que lo invocan. Con tu oración en Caná de Galilea hiciste que el Corazón de Jesús revelase su generosidad.

          Este es el Corazón generoso, puesto que en Él habita efectivamente la plenitud de la divinidad; habita en Cristo verdadero hombre: y Dios es amor. Es generoso porque ama, y amar quiere decir prodigar, quiere decir dar. Amar quiere decir ser don. Quiere decir ser para los demás, ser para todos, ser para cada uno. Para cada uno que llama. Llama a veces, incluso sin palabras. Llama por el hecho de poner al descubierto toda su verdad, y en esta verdad, llama al amor. La verdad tiene la fuerza de llamar al amor.

          ¡Corazón de Jesús, generoso para aquellos que te invocan! Mediante esta generosidad el amor no se agota, sino que crece. Crece constantemente. Esta es la naturaleza misteriosa del amor. Y este es también el misterio del Corazón de Jesús que es generoso para con todos. Se abre a todos y cada uno. Se abre completamente por sí mismo. Y en esta generosidad no se agota. La generosidad del Corazón da testimonio de que el amor no está sometido a las leyes de la muerte, sino a las leyes de la resurrección y la vida. Da testimonio de que el amor crece con el amor. Esta es su naturaleza”.

          El Venerable Luis de Trelles, “La Senda Eucarística” p. 363-364:

          “¿Lo habéis pensado bien? ¿Conocéis vuestra dignidad, cristianos, cuando os aproximáis a la mesa celestial?
Este portento es un portento de amor infinito y está dicho todo. Porque el amor es loco y precipitado y asimila de tal suerte a los que padecen este noble frenesí que, si el amante es Dios y el amado hombre, Dios se hace hombre y víctima y viene a rescatar con toda su sangre al amado de su corazón. Y, si el amante es hombre y el amado Dios, como dice san Agustín, en la fiebre de la pasión, el amante se hace Dios”.

          Promesas del Corazón de Jesús a Santa Margarita M.ª de Alacoque:
“Pondré paz en sus familias”. “Bendeciré los hogares donde la imagen de mi Corazón sea expuesta y venerada”.

          PREGUNTAS

1.    ¿Mi familia es una escuela de oración y adoración?

2.    ¿Profundizo en el conocimiento de la vida de Nazaret en este año de san José?

3.    ¿He consagrado al Corazón de Jesús mi hogar, con la debida preparación?

4.    ¿He leído y meditado la carta apostólica “Patris corde” sobre san José?

 


martes, 3 de agosto de 2021

¡Jóvenes! EL REENCUENTRO. Por Javier Ruiz Pérez. Vocal Nacional de Juventud de ANE

 


Desde que comenzó la epidemia de coronavirus, que nos lleva azotando ya año y

medio, estamos a la búsqueda de eso que llaman “nueva normalidad”, una “nueva

normalidad” que no llega nunca. En mi opinión, es imposible que llegue, porque, con

lo de nueva, en el fondo lo que pretende decirse es “normalidad limitada”, y si es

limitada, pues no es normalidad. Es un contrasentido. Sería incluso muy discutible

llamar normalidad a lo que vivíamos antes de la pandemia, pues nuestra sociedad,

muy normal, lo que se dice muy normal, no es... Pero ese es otro berenjenal en el que

no vamos a ahondar más en este texto.


Este año por fin ha tocado celebrar de nuevo nuestro Encuentro Nacional de

Jóvenes Adoradores, tras el parón forzoso del año pasado. En este caso, también

podemos usar un nuevo término: “el Reencuentro”. Y no es, como en el caso de la

“nueva normalidad”, un concepto forzoso, diseñado en un laboratorio sociopolítico de

lenguaje. Se trata de un encuentro, como siempre, pero en esta ocasión es un

reencuentro, tras más de dos años sin poder vernos salvo pequeños momentos por

videollamada; y en muchos casos tampoco ha habido comunicación por dicha vía.

Cierto que se ha mantenido la comunión a través de las nuevas tecnologías (benditas

tecnologías, a pesar de los malos usos que suelen dárseles), pero nada sustituye al

encuentro personal de los amigos, de los conocidos, de los jóvenes adoradores. El

poder vernos de cerca, aunque en esta ocasión sea aún con algunas limitaciones por

precaución sanitaria; pero frente al encuentro y la cercanía, no hay mascarilla ni

metro de distancia que pueda ser barrera. Es algo que en este extraño período que nos

ha tocado vivir últimamente, hemos podido comprobar perfectamente. Ver a los

amigos ha seguido siendo ver a los amigos; estar con la familia sigue siendo estar con

la familia; que hayamos tenido que cambiar algunos gestos o formas de saludo, o que

hayamos tenido que tener (literalmente) la boca tapada, no deja de ser pecata minuta.


Tenemos que aprovechar estas segundas oportunidades que nos da el Señor, estas

nuevas oportunidades de retomar nuestra vida, ya sea más o menos normal, para

mejorarla. No solo para quedarnos en lo que éramos o hacíamos antes, sino para,

aprendiendo de la experiencia vivida, cambiar, mejorar, sustituir, insistir, desistir,


incidir, hacer, deshacer... Aunque queramos recuperar el pasado tras este desagra-

dable paréntesis, no nos conformemos con ello; lo que tenemos que hacer es tomar lo

mejor del pasado para seguir construyendo el futuro, un futuro que para nosotros ha

de ser siempre el Reino de Dios.


Javier Ruiz Pérez, Vocal Nacional de Juventud de ANE.


Este es el artículo de mi amigo adorador Javier que está unos días de vacaciones por Málaga y coincidimos en la toma de posesión como Párroco del Santo Angel de nuestro Director Espiritual del Consejo Diocesano de Málaga de ANE, M.I. Rvdo, D. Federico Cortés Jiménez.

Iglesia del Divino Salvador. Madridejos. Toledo

 

En dicho artículo da sus impresiones sobre el encuentro que más bien es reencuentro, el lo explica bien, de los jóvenes de la adoración nocturna. Tuvo lugar en Madridejos de la Archidiócesis de Toledo hospedándose los participantes en el Convento de las Hermanas Pobres de Santa Clara del 9 al 11 del presente, ahí trataron de la reafirmación de adoradores nocturnos mediante encuentros y convivencias, el Rvdo. Valentín Aparicio se encargó de la presentación de dicho encuentro, el Rvdo. José Orellano trató sobre San José por la actualidad de tratarse del año dedicado a su figura por el Papa Francisco, la clausura tuvo lugar con la celebración de la Sagrada Eucaristía el día 11 a las 12 del medio día en la Iglesia del Divino Salvador. El día previo, el 10 y hasta el 11 celebraron vigilia de adoración nocturna.

El lema de este año 2021 la "ADORACIÓN EUCARÍSTICA: MI SENDA HACIA EL CIELO"

Tenemos todos los adoradores preocuparnos por la captación de jóvenes para que conozcan la Adoración, éste dulce delicioso que se encuentra con el Rey del Amor para que encuentren en Él, verdadero amor, verdadero padre celestial, el guía de sus vidas, el camino a una vida eterna.

Fabio Antonio Fernández Torres

Jefe del turno Virgen de las Penas de ANE Málaga

viernes, 30 de julio de 2021

Vigilia de agosto: viernes día 20 a las 20h. Oratorio de las Penas.

 Ya hemos recibido el boletín "Velad y Orad" correspondiente a los meses de agosto-septiembre del presente, ya leeréis con detenimiento pero os quiero hacer un muy breve resumen de noticias más resaltables, estas son:

- Se celebra en la ciudad de Budapest del 5 al 12 de septiembre el 52 Congreso Internacional Eucarístico, evento muy importante para los que somos adoradores eucarísticos. Se cuenta con la presencia del Papa Francisco para la Misa festiva de clausura el día 12 en la Plaza de los Héroes de Budapest. Esperamos que se pueda celebrar y no haya de nuevo que prorrogar por el aumento de contagios de esta pandemia.

- En Salamanca se celebraran las 31 jornadas de reflexión y espiritualidad desde el 23 al 26 de septiembre bajo el espíritu de nuestro fundador Luis de Trelles y Noguerol.

En la pasada vigilia tuvimos junta de turno y reflexión antes de pasar al Oratorio y se decidió que fuese el viernes 20 de agosto a partir de las 20 horas el día y hora para la celebración de nuestra vigilia de agosto como el día más indicado, así viene reflejado en el boletín.

Recordar de llevar boletín, manual y emblema.

Adorado Sea el Santísimo Sacramento del Altar.

- Festividad de Santa María de la Victoria nuestra Patrona, el día 8 misa pontifical en la Santa Iglesia Catedral a las 11,30 h,

- Vigilia pidiendo por el Congreso Eucarístico el día 7 de septiembre en la Iglesia del Santo Cristo de la Salud de 18 a 19,30 h.

- Nuestro Director Espiritual el M. I. Rvdo. D. Federico Cortés Jiménez que era párroco de la Iglesia de San Juan de Vélez-Málaga lo será por nombramiento del Sr. Obispo desde julio de la Parroquia del Santo Ángel de la Guarda de Málaga. Nuestra más sinceras felicitaciones.




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